El agua no hace preguntas.
solo sostiene.
Un silencio
que solo deja escuchar mis latidos.
Burbujas
apenas escapando de mí.
Me meto para bajar el ruido,
para que todo se quede quieto un rato,
para no tener que decidir nada.
Abro los ojos
luces amarillas,
todo borroso
borroso.
El cuerpo cumple:
respira, flota, permanece
yo no tanto.
hay una parte de mí
que se queda viendo desde afuera,
como si esto fuera de alguien más,
como si bastara con no moverse
para desaparecer un poco.
un grito ahogado
que no termina de salir.
y el cuerpo descansa,
se hunde.
calma.
calma.
ya no pienso.
no es tristeza, creo.
tampoco descanso.
es otra cosa.
una pausa rara
en la que todo sigue
— allá afuera —
y yo
aprendo
lo fácil que sería
quedarme aquí.
Lo que no dije en voz alta
Nada aquí es literal. Pero todo es verdad.
Bio
Colecciono instantes que no dije a tiempo y que regresan cuando la noche se hace larga.

Deja un comentario